Cambios vitales

COMO MORIMOS

COMO MORIMOS

COMO MORIMOS

Cómo Morimos

Morimos como vivimos a salvo que nuestras vidas se vayan actualizando y lleguemos a conocernos mejor interiormente.

Hemos llegado a este mundo a vivir la vida, disfrutar de lo bueno y aprender a aceptar lo malo. Si nos dormimos en el disfrute, no podemos aprender sobre nosotros, si todo es perfecto, ¿por qué preocuparnos de nuestros errores?, errores que nos incomodan en muchas de nuestras relaciones humanas.

Las relaciones inter-personales (nosotros con nuestro entorno) forzosamente nos llevan a las relaciones intra-personales (nosotros con nosotros mismos) no hacerlo y, creer que nosotros somos perfectos frente a un mundo imperfecto, además de ser poco inteligente nos acarreará muchos problemas.

Al nacer, nuestras emociones nos dominan, ya que no sabemos gestionarlas adecuadamente. Nuestro cerebro reptiliano , actúa por impulsos según nuestras necesidades más básicas.

Si a lo largo de nuestra vida no tenemos la suerte de ir cambiando los patrones caducos de comportamiento, lo que hacemos es reforzarlos, por ignorancia, y, sufrir por pequeñas o grandes cosas hasta llegar a la etapa final.

Si somos personas miedosas, con el paso del tiempo, el miedo a morir será mayor cada día y llegar al final será muy perturbador.

Si cultivamos la rabia, en las últimas etapas de vida, esta rabia nos consumirá y dejaremos este mundo lleno de ira y odio, sin ser capaces de pacificar nuestras relaciones.

Las personas que viven llenas de egoísmo y victimismo, suelen morir con un sentimiento de soledad muy grande a pesar de estar rodeadas de muchas personas.

Como vemos no todos son capaces de abandonar sus máscaras cuando nos dejan. Los que nos quedamos es sano que recordemos, que la persona que se está yendo, está actuando desde el personaje que creó en su infancia que ha ido creciendo durante los años para poder sobrevivir en este mundo, y dicho personaje hace valer todos sus recursos, sanos o insanos, para agarrarse a la vida.

He visto muchas veces lo que llamamos la tiranía del enfermo o moribundo, son muy demandantes, hacen sentir muy culpables a su entorno, y la realidad es que son personas muy complicadas de acompañar, no aceptan el momento de irse, por lo que la relación final no es en absoluto pacífica ni liberadora (ante todo para el moribundo), sino hostil y perturbadora.

Isa