Cambios vitales

Diferentes edades de duelo

Diferentes edades de duelo

Diferentes edades de duelo

 Hablemos sobre una parte vital de las etapas, las etapas del dolor: “Hoy hablamos de cómo podemos acompañar como adultos a nuestros niños, preadolescentes, adolescentes y gente mayor. Se dice que el tiempo lo cura todo porque se borran muchos recuerdos y sensaciones estimadas. Mejor no dejar pasar tanto de tiempo, elaborar la pérdida y vivir con los recuerdos y sensaciones vividas sin que nos hagan daño.

De nuevo insisto en el hecho de que la sociedad occidental vuelve la espalda a la muerte y a la pérdida en general, es incompresible que en un mundo donde se conocen tantos tipos de inteligencias no nos ocupemos de la inteligencia emocional. Esto hace que no nos preparemos para la única realidad que nos llegará seguro, que es todos moriremos.

¿De qué sirve no prepararse y no mirar de cara a la muerte y así cuando llegue, el sufrimiento sea el mínimo? Es muy sencillo este trabajo, solo hay que dejar salir lo que sentimos cuando perdemos, sea cual sea la emoción, tal como  cuando ganamos lo celebramos con alegría. Actuar así es un gran aprendizaje. No olvidemos que nos guste o no, siempre que ganamos perdemos algo o alguien a quien hemos querido o nos ha sido útil un tiempo, permitiéndonos disfrutar de lo que tenemos y sobre todo acompañándonos a ser quién somos.

Se pueden trabajar las pérdidas vitales antes de vivirlas, en talleres dedicados a ello. Esto nos ayudará a elaborar y aceptar cualquier pérdida, puesto que conoceremos muy bien nuestros recursos ante los contratiempos o contrariedades que nos puedan llegar en la vida y, sean del tipo que sean, obtendremos una mejor resolución.

Empezamos pues el trabajo ya desde la infancia. No hace ningún daño a nuestros hijos aprender que el aprecio o relación que tienen con su juguete, mascota o prenda de ropa no es banal, no es sencillo para ellos restablecerse tan fácilmente como creemos si se rompen o los pierden. La sustitución por otro, no es un buen aprendizaje de futuro. Los sentimientos de pérdida merece la pena elaborarlos, el niño tenía un vínculo especial con este objeto o animal. Podemos hacer un pequeño ritual de despedida, con el que aprenderá respeto por lo pedido, calmará sus emociones e integrará desde pequeño que las cosas estimadas no son sustituibles de hoy a mañana, que se necesita un tiempo.

Los niños son muy rápidos en cambiar de emociones, aún así cuando tenga un nuevo objeto/mascota pasará un tiempo pensando en el anterior, si es una mascota, incluso le pondrá el mismo nombre y finalmente se recuperará. Los niños y adolescentes viven con las emociones más a flor de piel que los adultos y no tienen tantas creencias ni elaboran tantos juicios, están mucho más en el momento presente , no tengamos miedo a hablarles de esa pequeña pérdida tan importante para ellos en ese momento y acompañemoslos a ir conociendo un mundo en el cual no siempres serán ganadores.

Finalmente apuntaremos que el mundo no está preparado para la vejez. Si es dependiente en el ámbito de salud puede encontrar ayuda en la familia o quizás a nivel social. Los mayores autónomos, si además son independientes económicamente, pueden llevar la vida deseada hasta sus últimos días.

Vivimos en un mundo de USAR y TIRAR, los valores personales han hecho un gran cambio, los núcleos familiares no tienen nada que ver con los de hace 70 años, la presión económica, hace que los horarios de trabajo sean cada vez más el centro de nuestra vida y esto repercute en el cuidado hacia nuestros mayores, no a nivel personal, pero sí ideológica y socialmente. Parece que cuando el ser humano deja de ser productivo ya no interesa a la sociedad actual.

Aun así, y a causa de la longevidad actual, personas que eran consideradas mayores a los 60/65 años, hoy en día son personas muy activas en todos los sentidos, muchas continúan en el mundo laboral y otras disfrutan de muchas actividades que hasta estas edades no han podido hacer.

Las personas mayores ahora son aquellas que ya llegan a los 80/85 años, y para éstas también, si tienen la salud que corresponde por edad evidentemente, se encuentran en que sus días se hacen más cortos de lo que desearían sin un momento para relajarse. Deporte para 3ª edad, familia, salidas, música, cursos interesantes, todo aquello que realmente les guste para disfrutar tanto como deseen y puedan.

Esto no es motivo para decir que no piensan que la vida que han vivido es mucho más larga que el camino que les queda por recorrer. ¿Por qué no llegar a esta etapa contentos  disfrutando a nuestra manera en homenaje a todos aquellos que no han llegado? Los que pueden ver un horizonte en estas edades son personas muy afortunadas.

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