Duelo

El Dolor. Síntomas de una Pérdida Vital.

El Dolor. Síntomas de una Pérdida Vital.

El Dolor. Síntomas de una Pérdida Vital.

 

Llamamos dolor a los síntomas que presenta una persona cuando se alteran los receptores nerviosos para avisar de un peligro o mal emocional, mental o físico. Esto nos lleva a una distorsión emocional causada por emociones básicas, miedo, tristeza, sorpresa, rabia-ira y alegría desmesurada que puede deformar nuestros pensamientos y nuestro estado físico.
Al pasar por una pérdida vital del tipo que sea, las personas pasan por diferentes estados físicos, emocionales y mentales.
Estos estados están relacionados con el vínculo que unía a la persona u objeto perdido, la edad del doliente la relación que había, las circunstancias de la perdida y el acompañamiento del entorno.

El duelo es personal e intransferible.

La elaboración de una pérdida es diferente en cada persona, tenemos que aceptar y respetar el que cada uno sienta y piense.
Describiremos diferentes tipos de duelo y dentro de un duelo podemos encontrar varías etapas que no siguen un orden establecido, aunque sí se pasa por todas ellas.
Las elaboraciones de pérdida se pasan como se puede, no como se sabe. Tampoco todas las pérdidas son del mismo tipo por lo que no tienen la misma intensidad ni la persona que la elabora se encuentra en el mismo momento de autoconocimiento.
Podemos haber aprendido de un duelo anterior y tener algunas herramientas para elaborar y procesar mejor una nueva pérdida vital, aunque siempre dependerá del nivel emocional, físico e intelectual personal y de las circunstancias de vida en el momento de la pérdida.

Nos puede sorprender desfavorablemente que en un proceso de elaboración de pérdida afloren sentimientos de pérdidas anteriores que no hayan sido elaborados.

Síntomas de una pérdida vital a nivel emocional, físico e intelectual.

Que sentimos a nivel emocional:

Miedo, vacío existencial, ansiedad, rabia, incredulidad, ganas de llorar, irritabilidad, abandono, soledad, apatía emocional y física, obsesión por la pérdida (¿cómo pasó, donde estará? sufrió?) culpa, ganas de no seguir adelante, poco interés por la vida.

Que sentimos a nivel físico:
Taquicardia, mareos, dolor de cabeza, diarreas, vértigos, falta de apetito. insomnio, sueños con el que ha pasado y pesadillas, pérdida de peso, pocas ganas de socializar, falta de aire para respirar, golpes de calor corporal, opresión muy fuerte en el pecho que irradia hacia la zona dorsal (dolor en forma de flecha), opresión a la garganta, episodios de llanto en fuente, presión craneal, sentir la presencia del difunto a través de los sentidos.

Los pensamientos:
Confusión mental e incapacidad cognitiva, aturdimiento para seguir el día a día, incapacidad para tomar decisiones, pensamientos recurrentes de lo vivido, preguntas sin respuesta (porque él/ella, no es justo, no hay derecho, no es ley de vida, hubiera podido hacer…si hubiera estado allí, si hubiéramos pedido segunda opinión, incapacidad cognitiva.

Todas estas sintomatologías que describimos como normales se pueden sentir desordenadamente y no necesariamente se tienen que vivir todas.

Es aconsejable una visita médica de cabecera que valore si, por nuestro estado, necesitamos una pequeña ayuda de medicación, sobre todo por la ansiedad y el dormir bien, también nos ayudará a una mejor elaboración del duelo, siempre teniendo presente que es una ayuda, puesto que hemos dicho que el duelo no es una enfermedad sino un proceso para estabilizarnos y acabar aceptando lo vivido e integrar la pérdida con un mínimo de dificultades actuales y futuras.
Acabo con unas preguntas:

¿Quién pasa por una enfermedad física o accidente hace todo el que está en sus manos (¿visitas médicas, curas, medicación, fisioterapia etc.?) para que su estado mejore y no degenere en una enfermedad más importante o una cirugía?
¿Estos tratamientos preliminares, causan dolor a veces?
¿Ha merecido la pena hacerlo si nos evitan problemas mayores de salud?
¿Porque no cuidarse entonces tras una pérdida vital que es una gran herida interna que desequilibra a la persona en varios niveles?

Morir es algo que los humanos hacemos continuadamente, no
solo al final de nuestra vida.
Elisabeth Kübler-Ros.

Mi corazón oprimido
Siente junto a la alborada
El dolor de sus amores
Y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
Semilleros de nostalgias
Y la tristeza sin ojos
De la médula del alma.
La gran tumba de la noche
Su negro velo levanta
Para ocultar con el día
La inmensa cumbre estrellada.

¡Qué haré yo sobre estos campos
Cogiendo nidos y ramas
Rodeado de la aurora
Y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos
Muertos a las luces claras
Y no ha de sentir mi carne
El calor de tus miradas!
¿Por qué te perdí por siempre
En aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
Como una estrella apagada.

Federico Garcia Lorca

Enlaces disponibles:

Thich Nhat Hanh-Transformar el Sufrimiento

Dr. Norberto Levy, Inseguridad emocional parte 1

Y la película,

Película No conoces a Jack

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