Coaching emocional

La dignidad de la muerte

La dignidad de la muerte

La dignidad de la muerte

 

Recordar que vas a morir, es la mejor manera que conozco para no pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay ninguna razón para no seguir a tu corazón.

Steve Jobs

 

Con esta frase de Steve Jobs comienzo este pequeño escrito en homenaje a todos esos seres humanos que son transparentes para gran parte de nuestra sociedad.

Los vemos cada día en mayor número en cualquier ciudad del mundo que visitemos.

En España les llamamos sin-techo y cuando uno de ellos se cruza en nuestro camino, un escalofrío recorre nuestro cuerpo.

Antes de conocerles como ahora, mi escalofrío era debido al temor a una agresión por su parte, física o verbal. Mi mirada hacia ellos era vigilante y recelosa.

Hoy siento que ese temor era debido al miedo interno de llegar un día a estar en su misma situación.

Yo, que vivo en la abundancia, que tengo una formación universitaria, un trabajo, una familia a la que quiero y me quiere y, no un techo, sino varios para refugiarme.

Si, internamente eran un espejo de una situación de vida que puede llegarle a cualquiera. No somos tan buenos, tan afortunados ni tan especiales como nos creemos.

Su paso por esta vida es casi siempre turbulento y ruidoso para su entorno, sus despedidas de vida suelen ser frías y vacías. Los que tienen la suerte de no morir en la calle son despedidos por las personas del centro en el que vivían y por algunos de sus compañeros. Esa es  su familia.

Para mí son unos grandes maestros de vida y de VIDA.

Extiendo mi pensamiento y dedicatoria a todos aquellos desconocidos que buscando un nuevo refugio, en su navegación por la vida, llegaron a Itaca.

Titulo este pequeño escrito la DIGNIDAD DE LA MUERTE, ya que muramos como muramos, ella es la única capaz de hacernos a todos iguales.

Ella actúa sin juicios, sin miedos, sin creencias, sin privilegios,  en el momento preciso del aquí ahora, con plena presencia y sin dualidad cuando se lo pide la vida/ VIDA.

 

Leonard Cohen – Dance Me to the End of Love

 

Hola Catalino.

Ayer tuve el honor de despedirme de ti de parte de tod@s los de tu casa. Casa a la querías volver lo antes posible.

Tu destino ha cambiado y vas hacia CASA, lugar donde como decía el poeta:

«Sé que ets en Pau enllà els estels  perquè sé que no n´hi han llàgrimes al Cel.»

La despedida estuvo marcada por tu estilo, el Silencio ese silencio tan tuyo lleno de todo y de Ti.

No sé si algún otro paciente en mi vida me recibirá y despedirá con un a Sus Pies y un beso en la mano, si es así recuerda que la patente siempre será tuya.

Gracias por tu saber estar y tu presencia, por tu humor tan sutil y por tus ganas de vivir.

Gracias por recordarme lo que SOMOS realmente los seres humanos. Somos muy pequeños y eso me lo demostraste TU una vez más ayer al mirarte en la cama del hospital, acompañarte a ti y a personas que se van hacen que crezca mi humildad (y ya sabes que lo necesito).

Te regalo en mi despedida la frase de otro gran poeta del que hablamos alguna vez:

COMO SE PASA LA VIDA

COMO SE VIENE LA MUERTE, TAN CALLANDO

No te digo nos veremos, simplemente te veo cuando miro a mi alrededor «from the bottom of my heart».

PD: Ayer el llegar a casa copita de cava y un Camel a tu salud. Y un gran Visca el Barça el equipo de la ciudad que amabas y de la que te sentías ciudadano.

 

Que todas las personas que pasan de la vida a la VIDA hagan suyas la letra de esta canción. Os dejo con éste vídeo…

 

Elvis Presley – My Way (Subtitulada)