Duelo

La Pérdida Laboral

La Pérdida Laboral

La Pérdida Laboral

La pérdida laboral es la segunda o tercera más importante del ser humano. Merece elaborar un duelo.

No olvidando lo que hemos descrito en la anterior información, nos lleva a la distorsión del mundo emocional, físico y mental, los sentimientos y fases de pérdida su los mismos.

Las grandes diferencias que se pueden encontrar son la responsabilidad desmesurada por los equipos de trabajo y sentimiento de culpa por mala gestión empresarial. El que la causa que produce esta pérdida sea una gran crisis como la que estamos viviendo por el Covid 19, puede disminuir el sentimiento de la culpa y responsabilidad de empresarios y directivos y puede   hacer más comprensibles los cambios y modificaciones empresariales hacia los equipos de trabajadores.

Exponemos un poco los sentimientos y preocupaciones de éstos.

Los temas personales, quizás sin que nos damos cuenta serán los primeros que nos perturben. Es humano pensar en uno mismo y su entorno más próximo.

¿Como continuar la vida y la de mi familia si no puedo recuperar una parte de lo que siempre he tenido?

¿Qué cambio social sufriré si tengo que reconstruir mi vida a nivel laboral?

¿Todos los esfuerzos que he hecho han servido por algo?

¿Todo el que he creado para tener una vida acomodada lo perderé?

¿Tengo el nivel de formación necesaria para encontrar otro trabajo?

¿Cómo cambiará lo mi económico esta pandemia, sabré o podré adaptarme?

¿Tengo edad y fuerza para recomenzar?

 

 

 

Son las circunstancias excepcionalmente adversas o difíciles las que otorgan al hombre la oportunidad de crecer espiritualmente más allá de si mismo.  Viktor Frankl, libro El hombre en busca de sentido.

Todo esto ya nos lleva un estado de gran angustia y estrés.

Si somos personas empáticas, estos pensamientos y emociones nos llevarán a pensar más en el personal del que nos sentimos responsables y con el cual hemos llegado a tener, a veces, una relación, más allá del trato laboral.

Inconscientemente todos los pensamientos y emociones que sentimos por nosotros los abocamos también en ellos y esto hace que nuestro sentimiento de culpa y responsabilidad el sentimiento de culpa se añada al que ya tenemos a nivel familiar.

No tenemos mucho tiempo para pensar en la nuestra pérdida personal familiar puesto que tenemos que atender los problemas del personal, temas legales, empresariales y de reestructuración. No podemos olvidar que además de la pérdida laboral tenemos la pérdida personal.

Una personalidad empática es aquella que sabe colocarse en el lugar del otro, teniendo claro que no es ese otro, aunque comprenda y acompañe el estado de una una persona cercana. Hemos de aceptar que no todo el mundo saldrá igual de esta crisis, dependerá, todo, de la reestructuración más conveniente a nivel humano y económico. La nuestra empatía no puede transformarse en compasión mal entendida ente. A veces hay que quemar naves para subsistir.

Es mejor tener claro y darse cuenta de que vale más salvar al personal necesario para que la empresa pueda rehacerse. Personas que puedan colaborar en su reconstrucción para comenzar una nueva etapa de compromiso de mejora al personal que también ha vivido la crisis  y poder ofrecer nuevos puestos de trabajo.

Recursos personales.

Si se puede, tomar un tiempo de elaboración de la pérdida, nos hará ver la situación con más claridad. Soltar a los que vemos como culpables de la nuestra situación. Finalmente, aunque hubiera algún culpable, el problema es nuestro y nosotros tenemos que resolverlo.

Dedicar un tiempo a llorar la pérdida para no dejar que se encapsulen las emociones.

Si hay posibilidades legales de recolocación o indemnización, no reconocidas por la empresa, recopilar todos los datos necesarios y dejar la actuación para más adelante sin exceder el límite de presentación legal, actuaremos con una mente más clara y menos contaminada a nivel físico y emocional.

En este tiempo de pausa rehacemos el CV y recopilar empresas que puedan ser de nuestro interés.

Hacer algún curso de reciclaje o aprendizaje que pueda ser útil para un nuevo trabajo.

Tomar una franja horaria para dedicarla a todo esto, ahora es nuestro trabajo.

El resto del día ocuparse con alguna actividad que nos llene mental y físicamente, por difícil que sea en estos momentos.

Nada en la vida debe temerse, Solo debe Ahora es el momento de comprender más para que podamos temer menos.

Marie Curie

 

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