Cambios vitales

LAS DESPEDIDAS

LAS DESPEDIDAS

LAS DESPEDIDAS

Despedirse

¿Qué es despedirse? Despedirse en nuestros encuentros, es simplemente reconocer el dolor que nos produce la separación de alguien o de algo con quien hemos compartido un vínculo en nuestra vida. Hablamos de compartir un vínculo sin adjetivar, ya que, aunque la relación no haya sido buena siempre, el pensamiento de relación perfecta es infantil, habrá sido enriquecedora. Es también un gran paso hacia la reconciliación para ambos i una gran ayuda para que quien nos deja se vaya en paz. Reconocer lo bueno y lo malo de una relación es una oportunidad para mejorar nuestro autoconocimiento a cualquier nivel y un gran ejercicio de la humildad de la que tanto carece nuestro mundo. En este proceso de despedida con el otro conoceremos y aceptaremos nuestras cualidades y defectos enriqueciéndonos de tal modo que podremos conseguir nuestros objetivos de vida con mucho más autoconocimiento.

Analizar un cambio laboral te hará replantearte tu preparación y formación, tu situación, tus habilidades, tu sector de trabajo y hasta tu modo de interactuar con tu entorno laboral y personal.

Las despedidas no son siempre dolorosas, podemos pensar. Si cambiamos de trabajo para mejorar, si vamos cumpliendo años (hasta cierta edad) si el cambio es a mejor vivienda o automóvil, si resolvemos un conflicto importante, a nivel de empresa o personal solemos celebrarlo. En estos casos solo festejamos la ganancia, como hemos repetido tantas veces, y se nos olvida siempre despedirnos o dar las gracias a lo que dejamos ya que gracias a ello hemos podido llegar a la nueva situación que tanto anhelábamos. Sea cual sea la experiencia vivida ha sido un puente que hemos cruzado para llegar donde estamos.

Despedirnos de seres queridos nos parece y es realmente comenzar un proceso de duelo con vínculos emocionales mucho más fuertes , si somos personas mínimamente dependientes aún se nos hace más difícil.

Se puede hacer una despedida en vida con la persona que nos deja si estamos preparados a vencer el miedo al adiós. Compartir esta vivencia requiere una serenidad y un valor importantes, tan importantes como la tranquilidad y satisfacción que nos invadirá cuando dicha persona ya no esté con nosotros físicamente. Juntos habremos ordenado nuestras vidas y nuestros recuerdos, si no había testamento o se quiere hacer algún cambio en él lo comentaremos juntos, seremos testigos de su Testamento Vital i los encargados de que se cumplan sus últimas voluntades y podremos prepara un ritual de despedida acorde a sus creencias y deseos.

El Covid-19 ha provocado que muchas personas hayan muerto sin la atención y despedida de sus seres queridos, han sido atendidos y acompañados únicamente por el personal sanitario. De las personas que se han ido no podemos ocuparnos, evidentemente, es el que queda quién siente el dolor de no haberlos acompañado hasta el final.

Hay varios modos de poder despedirse de los seres queridos si no lo hemos podido hacer en su momento. Podemos coger una de sus fotos y decirle adiós, podemos escribirle una carta íntima, donde expresar todo aquello que hubiéramos querido decirle en persona, nos irá bien hacerlo para darnos cuenta de la realidad vivida y de que nuestra vida va a cambiar por esta pérdida.

Lo importante de despedirnos es poder expresar nuestros sentimientos por la persona u objeto perdidos. Es un trabajo personal e intransferible en el cual podemos expresar emociones y pensamientos de todo tipo sin autoengaño, temor y vergüenza. Es gratificante y sanaremos mejor nuestra herida emocional.

En los casos de pandemia, accidente y guerra se pueden hacer despedidas a través de plataformas on-line donde nos comunicaremos con familia y amigos del difunto para unidos recordarle. Se puede organizar un ritual adecuado a sus creencias de vida o religiosas, con presencia de flores, velas o fotos que harán presente a la persona que despedimos.

No es absolutamente necesario hacer un funeral tras los días de su muerte, siempre es un buen momento para el recuerdo hacia ella, por lo que podemos también optar por encontrarnos cuando sea posible con las personas que deseemos y conmemorar el dia que se fue. Si para los que se quedan es importante el hecho de hacer el funeral no caigamos en el error de creer que no es acertado, o,  por vergüenza, olvidarnos de reunirnos con las personas que lo aman y pensemos también que las demostraciones externas de cariño nos ayudan a elaborar mejor nuestra pérdida.

Siempre podemos hacer una despedida íntima en casa si no necesitamos hacerla socialmente. Durante el proceso de duelo nos estamos despidiendo cada día al ver sus objetos, escuchar su canción u oír sus palabras y es lo que nos ayuda a entrar a la realidad de la pérdida, vivirla para incorporarla   en el lugar que corresponde ahora y seguir viviendo nuestra vida. Vida que será dolorosa en un principio y que poco a poco se convertirá en una de las experiencias más importantes que hayamos vivido y nos dará la libertad de reconstruirnos como personas con una consciencia  ampliada.

Lo único que nos separa de la muerte es el tiempo

Ernest Hemingway

 

Recomendaciones

Voluntades anticipadas

Música 

Música

Pelicula-

Entrevista

TESTAMENT
Quan l’hora del repòs hagi vingut per mi
vull tan sols el mantell d’un tros de cel marí;
vull el silenci dolç del vol de la gavina
dibuixant el contorn d’una cala ben fina.
L’olivera d’argent, un xiprer més ardit
i la rosa florint al bell punt de la nit.
La bandera d’oblit d’una vela ben blanca
fent més neta i ardent la blancor de la tanca.
I saber-me que sóc en el redós suau
un bri d’herba només de la divina pau.

Rosa Leveroni