Cambios vitales

MIS SOLILOQUIOS-GUILLE

MIS SOLILOQUIOS-GUILLE

MIS SOLILOQUIOS-GUILLE

 SOLILOQUIO -GUILLE -3 junio – 1997

¡Hola, cariño!

Hoy hace exactamente un  año y siete meses que te fuiste.

Llevo dos o tres días tan serena, que no me comprendo a mí misma.

Hoy, después de clase, he estado hablando, en mi terapia, sobre tu incineración. Lo único que pensé, cuando te fuiste, fue que a una persona como tú no podía introducirla en una caja bajo tierra o en un agujero en la pared.

Tus cenizas estarán en casa con nosotros, hasta el día, cuando lo sintamos y estemos preparados, en que se esparcirán sobre la nieve, el medio natural que tu amabas y, desde allí llegarán a dónde tengan que llegar.

Guille, me estás enseñando muchas cosas. El camino es doloroso. Es el peor que se puede seguir, espinoso y amargo, aunque espero que, cuando te encuentre de nuevo, lo entienda todo y ya no necesite más explicaciones.

Mis preguntas son siempre las mismas: ¿por qué no estás aquí con nosotros?, ¿por qué no podemos verte y abrazarte, escuchar tus carcajadas y tus impertinencias?

Estoy esperanzada. Es lo que me ayuda a seguir adelante;. Quizás mi esperanza es egoísmo, dado que me siento mejor pensando que mi futuro está en ti y en tus hermanos, sin negarme, que un día te reencontraré y sentiré tu presencia como si estuvieras aquí físicamente.

Me siento muy bien escribiendo.  A pesar de que mis cartas no tengan respuesta escrita, puede que las tengan de otro modo.

Guille, ¡te pido tan fuerte que me ayudes! Repito que quizás es egoísmo para sufrir menos. Las preguntas continuarán mucho tiempo: ¿por qué te toco a ti?.

Siento que hay un motivo por el que ocurren las cosas, y mi camino está en encontrarlo. Puedo pasarme la vida buscando, ahora es el motor que me mantiene viva. No me conformo con el azar, hay un para y un por qué para todas las cosas, si no, estar en este mundo sería demasiado absurdo.

No sabes las personas que piensan, y piensan, en la vida y la muerte y en el por qué y el para qué. Si todas estas vivencias son para aprender es un aprendizaje muy duro y muy caro; es el precio más alto que se puede pagar por cualquier cosa.

Guille, cuando miro a tus perros, me vuelvo loca, tus hermanos los escogieron tan exactos a la descripción que hacías de ellos que me parece un milagro. Aún recuerdo la cara de Dani cuando le dijimos, que, ahora más que nunca los queríamos.

Lo único que hacemos mal, Guille, es fumar; ¡tú también hacías algunas incorrectas de buenas!

Guille, el otro día murió otro árbol del jardín, y recuerdo que antes de tu marcha también murió aquel ciruelo. No sé si son pensamientos macabros, pero me ha hecho pensar mucho ver las hojas del árbol en el suelo.

Mañana voy a ver a una persona que quizás me ayude a estar más cerca de ti y, a comprender algunas cosas, más que comprender, confirmar, todo dependerá de lo que sienta.

Te quiero quizás más que nunca, ya que cada dia eres más perfecto.

Fins aviat,

LoveU

 

SOLILOQUIO-11-abril-2009

¡Buenos días, grandullón!

Tengo ganas y hasta diría que tengo la obligación de escribirte. Cuando lo hago me doy cuenta de que tú ya lo sabes todo, hasta aquello que siento interiormente, y sé que me ayuda a llegar a mi parte más profunda.

Guille, me estoy dando cuenta del gran trabajo de desapego que estoy haciendo con Ana, no sé con toda seguridad si está en su proceso de irse de este mundo. Los libros y experiencias dicen, que cuando enfermos como ella dejan de comer, no quieren ver a la familia y están más en silencio, están en proceso de marcha y, en ese proceso muchas personas necesitan estar solas para poder acabar su apego a el mundo físico. Es muy duro estar allí y ver cómo se consume sin que haya nada más a hacer.

A mí me gustaría poder despedirme de ella, hablar de nuestros errores comunes y tener el adiós que no tuve contigo ni con Carlos gran. Sé que todo esto no tiene importancia, más que en nuestro mundo físico, ya que, más allá de él, el blanco es igual al negro, dar y recibir es lo mismo, así como el amor y el odio. En otra conciencia se acaban los límites, las luchas del ego dejan de existir, los sentidos desaparecen y encontramos esa paz que muchas personas anhelamos.

La estoy acompaño desde el silencio y el respeto, y, con el llanto suave del cariño y amor que siento por ella. Dejarle hacer su camino me cuesta, me gustaría abrazarla y contarle cosas, aunque la verdad es que, a pesar de estar en un box de la UCI;, me siento más unida a ella que nunca.

Guille, estoy viviendo un infierno que conozco. Ahora lo vivo en cada momento acompañando a Ana, contigo el infierno empezó ya sin ti, ahora, además, tengo que pensar, decidir, y estar atenta a ella antes de su marcha.

Su proceso, explicado por el supervisor de planta será largo y si entra o le inducen un coma yo tendré que decidir  cuando desconectarla. Es de locos: ¿por qué no se ocupan ellos de estas decisiones ya que son los profesionales?, ¿qué obtendrá Ana tras el coma inducido?, ¿de qué sirve en su vida este coma?

Cuando te despedí a ti solo había oscuridad, no veía un rayo de luz en ningún sitio. Ahora, y gracias a que tú me enseñaste, sé que un dia habrá de nuevo luz y paz con Ana a nuestro lado de otro modo.

He escrito una despedida para Ana y el recordatorio será uno de sus cuadros.

Hay momentos en que aún pienso que Ana no ha sabido cuidarse y tengo ganas de reñirla, sobre todo en los momentos que siento más dolor. Sé que no es así, cada persona tiene su carácter y el carácter es nuestro destino, pero aún en este momento mi ego tiene que encontrar un culpable en la muerte de mi hermana.

Ha sufrido tanto Ana en su vida, que espero que en ese espacio infinito descanse junto a ti y el Carlos gran, en el Amor y la Paz que todos buscamos y, que sepa, que siempre que mire al cielo, veré la claridad de sus ojos y encontraré su profundidad cuando vea el mar y que su mirada siempre estará en mí.

¡Ay, Guille, época de tristeza de nuevo! Me caen lagrimitas.

LoveU