Cambios vitales

TIPOS DE DUELO

TIPOS DE DUELO

TIPOS DE DUELO

El duelo normal es aquel que se hace después de una pérdida esperada, sea del tipo que sea. El duelo traumático siempre es inesperado y sorprendente. En el duelo normal sea por edad, enfermedad, o mal funcionamiento de una empresa, nos va preparando para una pérdida. El duelo traumático por inesperado, como hemos dicho, no nos da tiempos a prepararnos, es como un guillotinar todo nuestro mundo a escala mental, emocional y física. Esta es la grande diferencia que hace que nuestra pérdida, en estos momentos de la Covid-19, sea sin preparación.

El mundo en que vivimos actualmente, como ya hemos dicho otras veces, no está preparado para perder en ningún nivel. Nuestra lucha vital es siempre para ganar, si nos llega un sentimiento o pensamiento negativo lo dejamos de lado o lo rechazamos. Es una posibilidad que nadie nos ha enseñado a contemplar. Simplemente vivimos en una cara de la moneda, la otra es inexistente, a no ser que lo hayamos vivido alguna vez. Si alguien a nuestro alrededor pasa por una pérdida siempre encontramos auto excusas para convencernos que nunca será nuestro caso.

Es decir: No pienso, luego existo. No sé si  Descartes estaría de acuerdo con esta interpretación.

Ya tenemos claro que el duelo no es una enfermedad sino la respuesta fisiológica del ser humano ante una pérdida. Si el duelo no está bien hecho, sí que puede transformarse en un trastorno o enfermedad mental más o menos grave.

 Los Tipos de duelo

  1. Duelo normal: es aquel en el cual la persona que lo pasa puede llegar a rehacer su vida una vez acabado y guardar siempre la presencia interna de la persona u objeta de la pérdida. Llega a la aceptación de la pérdida y recupera las ganas de vivir con los cambios que haya podido hacer después de la experiencia vital.
  2. Duelo anticipado: cuando recibimos unos informes médicos graves de la persona estimada o una noticia de funcionamiento empresarial deficiente por la causa que sea, inconscientemente, empezamos a vivir un estado de pérdida vital, es decir, un duelo. En este tipo de pérdida tenemos tiempo de acompañar, cuidar, arreglar temas legales y sobre todo, es un tiempo de despedida que tenemos para cerrar temas personales no resueltos. Tanto el que marcha como el que se queda, si son capaces y saben, pueden unirse desde el lugar más íntimo del ser que quizás nunca habían conocido. Quizás es difícil creerlo, aseguramos que son momentos muy dolorosos, sí, pero la paz y serenidad que se vive acercan muy íntimamente a las personas en estas charlas o silencios. A veces la mejor manera de acompañar es la presencia íntima, y esta vivirá siempre con la persona que se queda. Si se trata de una pérdida laboral/ empresarial, tenemos tiempo de revisar la causa o motivo de la pérdida, y analizar la mejor manera para evitar la pérdida de laboral o empresarial y prepararnos para encontrar las salidas más adecuadas en caso de que no lo podamos resolver.
  3. Pre duelo: aquí hablamos de hacer un proceso pre duelo total, no por la muerte de la persona estimada sino por la pérdida física que ha hecho dicha persona a causa de una enfermedad. Ya no se la ve como antes sino transformada de tal manera que no se la llega a conocer. Se siente que es otra persona.
  4. Duelo inhibido: es la negación de la pérdida por lo que no da lugar a hacer un proceso de duelo. La persona no afronta la realidad de la vivida. Suele aparecer un estado de euforia desmesurado para tapar el dolor. Es muy fácil que acabe en un trastorno de personalidad o en una patología física o mental.
  5. Duelo crónico: vemos que en estas personas el duelo nunca se resuelve, no pueden normalizar mínimamente su vida. Hay una parte de vida negada, conscientemente o inconscientemente, que pasa a ser un fantasma que los persigue toda la vida.
  1.  Duelo traumático: es aquel en que el estado de choque llevará más tiempo, puesto que la sorpresa de lo vivido dificulta la entrada a elaboración de la pérdida. Nos sentimos paralizados ante la vida.
  2. Duelo patológico: acontece cuando no se ha cerrado el luto del tipo que sea, descritos en los puntos anteriores. También es llamado duelo no resuelto, crónico, retardado, exagerado… Más que los nombres que se le puedan dar lo importante a tener en cuenta es que puede derivar en conductas desadaptativas, melancolía, depresión mayor, y otras patologías psicológicas más importantes que requerirán tratamientos psiquiátricos y psicológicos a largo plazo. Aun así, los que no han hecho nunca una enfermedad psiquiátrica en su vida, después de vivir una pérdida vital de este calibre, pueden desarrollar un trastorno o enfermedad psiquiátrica importante.

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Tierra le dieron una tarde horrible
del mes de julio, bajo el sol de fuego.

A un paso de la abierta sepultura,
había rosas de podridos pétalos,
entre geranios de áspera fragancia
y roja flor. El cielo
puro y azul. Corría
un aire fuerte y seco.

De los gruesos cordeles suspendido,
pesadamente, descender hicieron
el ataúd al fondo de la fosa
los dos sepultureros…

Y al reposar sonó con recio golpe,
solemne, en el silencio.

Un golpe de ataúd en tierra es algo
perfectamente serio.

Sobre la negra caja se rompían
los pesados terrones polvorientos…

El aire se llevaba
de la Honda fosa el blanquecino alimento.

Y tú, sin sombra ya, duerme y reposa,
larga paz a tus huesos…

Definitivamente,
duerme un sueño tranquilo y verdadero.

Antonio Machado

 

 

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